Recapitulando un poco:
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Melkor cambio de nombre a Morgoth vía Fëanor.
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Los Noldor, liderados por Fëanor, llegaron a la
Tierra Media.
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Morgoth engarzo los Silmarils a su corona.
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Los enanos y elfos (al menos los Sindar) se llevaban
bien.
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Aparecieron los humanos en la Tierra Media.
Pues los Noldor recién llegan
a la Tierra Media y que se les lanza en ataque orcos y otros seres subordinados
de Morgoth, pues no le agrado nada saber que su “amigis” Fëanor y cía habían llegado.
Esta lucha fue conocida como la segunda batalla de las guerras de Beleriand.
Y entre si te gano, ay me
ganas, huyo-huyo, te persigo maldito orco muajajaja, ay emboscada, pues…. Se nos
muere Fëanor… menos mal pues el nombrecito a cada rato salía en estos escritos,
pero ay niñas/os los Noldor lloraban pero no sabían lo que les deparaba el
destino cortesía de los Valar. Y no esperaron demasiado pues unos enviados de
Morgoth pedían una tregua, incluso traían un Silmaril como muestra de buena
voluntad, los Noldor sospecharon, y aunque fueron extra armados y con más delegación,
la trampa ya no la pudieron librar, y cayo prisionero del mismito Morgy,
Maedhros (hijo mayor del Fëanor), como el clan no dio su brazo a torcer ante
las exigencias pues… digamos Maedhros quedo colgado al final.
Mientras tanto, echando
pestes y recordando hasta a su progenitora, llegó la gente de Fingolfin, quienes
tenían muchas ganas de intercambiar palabra, y quizá otra cosa, con los Noldor.
Pero Fingon, hijo de
Fingolfin había sido amigo de Maedhros, y decido a buscarlo partió, tan solo lo
encontró cuando al cantar triste se le unió la voz de aquel que seguía cual
piñata, Maedhros le pidió le matara con una flecha, pero Fingon se negó y rogo
por ayuda, esta vino en forma del rey de las águilas, Thorondor, enviado por
Manwë. Pero la cadena que sujetaba a Maedhros no podía ser destruida, por ello
nuevamente pidió se le diera muerta pero Fingon como única salida le amputo la
mano, ambos regresaron con bien… en lo que cabe claro, pero gracias a esta
acción la enemistad entre los de Fëanor y los de Fingolfin se mitigo un poquitín,
escribo esto pues Maedhros renuncio al trono cediéndoselo a Fingolfin, quien
por derecho debía ser el rey de todos, pero el resto de hijos de Fëanor al
escuchar tal decisión exclamaron *$%#!
En tanto, la llegada de
los Noldor (tanto de la gente de Fingolfin, como la de Fëanor) no le cayó muy bien
a Thingol, rey de los elfos grises, y a los enanos, estos últimos tenían sus
roces con Caranthir (hijo de Fëanor). Ya sea que ajenos o les importaba un
comino, los Noldor se dispersaron por las tierras que Thingol les proporciono,
y una relativa paz disfrutaron por 200 años, cuando los Morgoth creo una nueva
criatura, el dragón, Glaurung ataco pero fue vencido por Fingon debido a su
inmadurez, el 99.999999999999% de los elfos se alegraron, pocos comprendieron
la importancia de esta nueva criatura aliada de Morgoth.
Ay lo que viene… espero
poder hacerme entender ^_^U
Ella se llamaba Aredhel,
conocida como Blanca Señora de los Noldor, hija de Fingolfin, ella vivía en Gondolfin
con su hermano Turgon, un buen día se fastidio de estar ahí, y decidió marchar
hacia Himlad donde vivía Celegorm (hijo de Fëanor), si llegó pero no encontró a
quien buscaba… paso el año, volvió el desespere que intentaba olvidar dando
cabalgatas por ahí y justamente por ahí vivía Eöl, el cual llamaban Elfo
Oscuro, además era pariente de Thingol, el rey de los Sindar o Elfos Grises,
como gusten), para más inri odiaba a los Noldor pues les consideraba culpables
de que Morgoth hiciera de las suyas en su tierra.
Pues en una de esas
cabalgatas Aredhel llego justo a la cueva donde vivía Eöl, él le invito a
entrar a su casa… y a su corazón, ay que monito! Vivieron juntos, cabalgaban
juntos por las noches, y tuvieron un hijo. Aredhel le llamo Lómion (en idioma
de los Noldor), en tanto Eöl le llamo Maeglin. Mientras el elfito crecía, su
madre le contaba historias de los suyos, a escondidas del esposo, esto causo
dos cosas: que ella deseara volver al lado de los Noldor, y que el hijo pensara
y deseara cosas que de plano no debería.
Aprovechando una ocasión que
los enanos invitaron a Eöl a una fiesta, Maeglin convenció a su madre de
marchar hacia Gondolfin, eso hicieron. Eöl se dio cuenta a las pocas horas y emprendió
la persecución, digamos que su estancia pasajera en Himlad no fue muy buena,
saliendo de ahí enojado, humillado y lanzando más maldiciones a los Noldor.
Aredhel y Maeglin
llegaron a Gondolfin, fueron recibidos por Turgon, quien estaba feliz de tener
a su hermana de nuevo, y a un nuevo miembro de la familia que era digno de
pertenecer a los Noldor, Maeglin le juro fidelidad pero no era del todo
sincero, además comenzó a fijarse en la hija del rey Turgon, Idril.
En eso que llega Eöl a
las afueras de la ciudad, fue aprendido y llevado ante Turgon para ser
enjuiciado. Inicialmente Turgon le trato con respeto dándole la bienvenida y la
mano, pero Eöl no se la estrecho además de recriminarle aquello de “en mi
tierra” si esa tierra es de los Teleri no de los Noldor, el solo estaba ahí por
su esposa e hijo, ella podría quedarse si lo quería, pero Maeglin debía volver
con él y repudiar a los Noldor… Maeglin hizo como que no lo conocía.
Turgon enojado fue el que
respondió, que él era el rey de esta tierra, por lo tanto dictaba las leyes,
una de las cuales decía o vivías ahí o morirías ahí, Eöl se le quedo viendo
fijamente más no respondió, cuando se lo estaban llevando saco una jabalina y
se la arrojo a Maeglin, pero Aredhel protegió a su hijo siendo herida en el
hombro, muriendo poco después, pues el arma estaba envenenada.
Eöl fue condenado a morir
arrojado por un precipicio, en el lugar estaba Maeglin quien permaneció callado,
antes de ser ejecutado Eöl maldijo a su hijo “¡Abandonas a tu gente y a tu
padre, hijo mal nacido! Aquí fracasarán todas tus esperanzas, y que aquí tengas
la misma muerte que yo”.
A casi todos les pareció
justo, pero a Idril esto le inquieto y comenzó a sospechar de Maeglin, este comenzó
a aprender lo que le ofrecían así como enseñar parte de las artes que aprendió
de su padre (quien a su vez las aprendió de los enanos) entre esto, el trabajo
y su desempeño en las guerras amaso fortuna y consideraciones.
Cada día que pasaba, en
el corazón de Maeglin aumentaba ese deseo que sentía hacia Idril, ella al tener
la habilidad de leer su pensamiento le rechazaba más, pues los Eldar no se
casaban con parientes cercanos, y lo que sentía él por ella le parecía un asco.
Pero lo que nadie imagino
fu que al dejar entrar Maeglin en Gondolin había también dado la bienvenida a
su infortunio.
Eh, y los humanos? Yo que
sé! Estarían haciendo pinturas rupestres, preguntándose donde se encuentran, o
que rayos era esa cosa brillante en el cielo que les cegaba o habrá que esperar
al siguiente post que es cuando al fin se dignan a actuar.
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